
La muestra presenta una nueva versión de la instalación integrada por fotografías de Nueva York que la artista exhibió en Momenta Art Gallery, Williamsburg, Nueva York (2003). En esta ocasión, Acevedo utiliza el espacio de la galería Arte Actual para crear un ambiente y proponer al espectador una experiencia espacial, visual y sensorial, donde las imágenes urbanas disputan su lugar entre la penumbra/claridad, saturación/vacío, ausencia/presencia, y pasan a problematizar su carácter de registros de la realidad o de la nada .
La obra es el resultado de múltiples miradas y caminatas que la artista realizó por diferentes barrios en Nueva York donde experimentó la abrumadora presencia de signos, anuncios u objetos extraños, convertidos en protagonistas de la cultura visual contemporánea, y de nuestros paisajes urbanos globalizados y capitalistas. Sin embargo, la aproximación y traducción que la artista realiza por medio de la fotografía de este exceso de estímulos y mensajes, es contradictoria: En palabras de Acevedo: “Estaba siendo abrumada por la plenitud de lo que me rodeaba, e irónicamente, en esta expansión de los sentidos, me quedaba sin nada. Mirando el paisaje de la ciudad con sus infinitas capas, mi proyecto intenta ejemplificar el vacío que veo a primera vista en la superficie de la ciudad”. Así, las imágenes de La Nada se vislumbran aleatorias, fragmentadas, inconexas y difusas.
La artista considera a la fotografía como un instrumento poderoso de edición y manipulación del mundo que no proporciona una verdad última u objetiva. Sus fotos logran la negación del carácter informativo, documental o realista a través de procesos de recorte de la imagen, manipulación e impresión digital, y, sobre todo, por el sutil y difuso efecto que finalmente logra cuando aplica capas de cera de abeja a las imágenes. Esta singular textura se destaca en el juego lumínico explorado en el montaje y espacio expositivo. Para Acevedo revelar el “vacío” de la imagen ofrece al espectador infinitas posibilidades.
Las reflexiones de Acevedo sobre la imagen urbana son de carácter existencialista y se nutren primordialmente de su interés por la obra filosófica El ser y la Nada (1943) de Jean-Paul Sartre. La consciencia como libertad absoluta nos conducirá a discriminar y a elegir, acciones propias del recorte y perspectiva delimitada que caracteriza a la fotografía. Por otro lado, el potencial en la consciencia de la nada, como negación de lo existente (negación de las imágenes dadas que nos rodean), aspecto abordado por Acevedo en su obra, puede abrir nuevos caminos y libertades. Entre los referentes artísticos contemporáneos la artista destaca el estado borroso de percepción y la sensación de ausencia que se aprecia en las obras de Gerhard Richter; la habilidad con la que Christian Boltansky representa la presencia y ausencia a través de objetos y de la manipulación de fotografías; el tratamiento del vacío y la negación en ciertas obras de Jasper Johns; y la obra Lamento de las Imágenes de Alfredo Jaar, un conmovedor e impecable enunciado sobre la ceguera contemporánea frente a la manipulación mediática y política de las imágenes.