
El selenita no toma ginseng, come dulcamara
acrílico y óleo sobre lienzo, 3m x 3m, 2005
La exposición se sustenta en su último trabajo Piel de Navaja, expresiones e iconografía del contexto social urbano, violentas manifestaciones de pintura, color y presonajes rayando en lo disoluto, en lo mórbido; figuras de penetrantes tensiones de crudeza y semántica burlesca, de soluciones inquietantes y caóticas, socavadas en las inagotables canteras del humor negro, ejecutadas con la plasticidad propia del estilo del artista que provoca el pensamiento crítico y la reflexión visual del público.